«Quiero agradecer de corazón,
a los grupos de pastoral juvenil,
a los movimientos y nuevas comunidades que acompañan
a los jóvenes en
su experiencia
de ser Iglesia,
¡tan creativos
y tan audaces!»
(Papa Francisco, envío de JMJ2013)










Los jóvenes

Desde los comienzos, la evangelización de los jóvenes por los jóvenes, marca la opción preferencial del Espíritu por ellos, en la Obra. Son protagonistas de una cultura nueva, y testigos de la vida del Evangelio.

El Movimiento de la Palabra de Dios es un ambiente donde los jóvenes van fraguando, junto con el estudio o trabajo, un estilo de vida discipular, laboral, profesional, familiar o consagrado, digno del Evangelio de Cristo.

Nos sentimos respondiendo a la llamada del Vaticano II:

«Este santo Concilio ruega encarecidamente en el Señor a todos los laicos a que respondan con generosidad y corazón dispuesto a la voz de Cristo, que en esta hora los invita con mayor insistencia, y a los impulsos del Espíritu Santo. Sientan los jóvenes que esta llamada va dirigida a ellos de manera especialísima; recíbanla con entusiasmo y magnanimidad. Es el propio Señor el que invita de nuevo a todos los laicos a que se le unan cada día más íntimamente y a que, sintiendo como propias sus cosas, se asocien a su misión salvadora» (Apostolicam Actuositatem 33).


En el Movimiento desde el comienzo procuramos «Presentar a los jóvenes el Cristo vivo, como único Salvador, para que, evangelizados, evangelicen y contribuyan, con una respuesta de amor a Cristo, a la liberación integral del hombre y de la sociedad, llevando una vida de comunión y participación» (DP 1166). Como dice el Papa, la opción por creer en Cristo y seguirlo no es fácil. «Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No se desanimen, busquen más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia. Queridos jóvenes, la Iglesia cuenta con ustedes. Necesita su fe viva, su caridad creativa y el dinamismo de su esperanza. Su presencia renueva la Iglesia, la rejuvenece y le da un nuevo impulso».


Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016

 Jornada Mundial
   de la Juventud 

Es el evento juvenil más grande del mundo, y un instrumento providencial al servicio del empeño misionero de la Iglesia en la evangelización de los jóvenes. La última tuvo lugar en Río de Janeiro (23 al 28 de julio de 2013). La próxima será en Cracovia (2016).


Reunió a jóvenes de todas partes del mundo para renovar su fe y construir puentes de amistad y esperanza entre los continentes, los pueblos y las culturas. «Queridos amigos, les reitero la invitación a asistir a la Jornada Mundial de la Juventud. Con profunda alegría, los espero a cada uno personalmente. Cristo quiere afianzarlos en la fe por medio de la Iglesia. A lo largo de este año, prepárense intensamente para la cita con sus obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral juvenil en las diócesis, en las comunidades parroquiales, en las asociaciones y los movimientos. La calidad de nuestro encuentro dependerá, sobre todo, de la preparación espiritual, de la oración, de la escucha en común de la Palabra de Dios y del apoyo recíproco. Las Jornadas Mundiales de la Juventud son una gracia no sólo para ustedes, sino para todo el Pueblo de Dios» (cf. Mensaje de Benedicto XVI).

Ver también:

 Francisco en Brasil , discursos, homilías, mensajes y oraciones (julio 2013).
 ¿El uno para el otro? Pastoral de novios , de Rubén y Esperanza, en Cristo Vive Aleluia! 105, pág. 6 (diciembre 1996).
• Juventud y experiencia religiosa, Doc. al Sínodo de Quilmes, en Cristo Vive Aleluia! 34, pág. 19 (octubre 1982).
• Jornada mundial de la Juventud: ¿Es posible construir la civilización del amor?, de Mirtha L. Rigoni, en Cristo Vive Aleluia! 56, pág. 24 (abril 1987).
Consejo Pontificio para los Laicos, sección Jóvenes.
 Mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes para la JMJ 2008 (agosto 2007).
 Mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes para la JMJ 2009 (marzo 2009).
 Mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes para la JMJ 2010 (marzo 2010).
 Mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes para la JMJ 2011 (agosto 2011).